Su tecnología, operativa.
Bajo control, documentada,
con criterio de seguridad.
Un sistema de gestión certificado, unos controles bien diseñados o una infraestructura bien dimensionada valen exactamente lo que vale su mantenimiento. Sin operación continua, sin aplicación de parches, sin gestión de incidencias y sin seguimiento técnico, la mejor implantación se degrada en meses.
El soporte técnico tiene mala fama en parte merecida. Durante años el sector lo ha reducido a un modelo reactivo: algo falla, se llama, se arregla, se factura. Ese modelo tiene dos problemas estructurales.
El primero: gestiona síntomas, no causas. La incidencia del lunes es consecuencia de un parche que no se aplicó en octubre, de una configuración que nadie revisó o de un sistema que superó su vida útil sin que nadie lo planificara. El modelo reactivo no ve eso porque no mira hacia adelante.
El segundo: no genera evidencia. Para una organización con un sistema de gestión ISO 27001, ENS o ISO 20000, cada incidencia, cada cambio y cada actualización debe estar registrado, clasificado y trazable. Un soporte técnico que no documenta no es solo ineficiente: es un problema de cumplimiento.
El soporte técnico de IMTS está diseñado para resolver ambos: preventivo por defecto, documentado por obligación y alineado con los requisitos de seguridad y cumplimiento de cada organización.
Soporte + Seguridad Lógica. Los controles de gestión de accesos, protección de endpoints, parches, monitorización no se mantienen solos. El soporte es el proceso que los mantiene operativos.
Soporte + Esquemas TIC. Los sistemas de gestión certificados requieren que los procesos operativos estén documentados y que las incidencias, cambios y actualizaciones queden registradas como evidencia. El soporte estructurado es la fuente principal.
Soporte + GRC. Gestión de vulnerabilidades, respuesta a incidentes y control de cambios son procesos GRC que se ejecutan en el nivel operativo. El soporte es donde ocurren en la práctica.
Soporte + Gestión de Proveedores. Cuando el soporte implica fabricantes, partners o proveedores cloud, su gestión debe estar controlada. El soporte gestionado por IMTS incluye la coordinación con ellos.
Revisiones periódicas, aplicación planificada de parches, verificación de copias de seguridad, monitorización proactiva, control de capacidad y revisión de configuraciones de seguridad. La diferencia entre infraestructura predecible y deuda técnica acumulada.
Resolución con tiempos de respuesta acordados, gestión documentada de cada caso y trazabilidad completa. Atención a usuario, infraestructura y seguridad, registro estructurado y análisis de causas raíz.
Uno de los controles más valorados en auditorías. Proceso formal de solicitud, evaluación, aprobación e implantación. Registro de todos los cambios, gestión de emergencias e integración con ISO 20000, 27001 y ENS.
Identificación periódica, priorización por criticidad y exposición, parcheo registrado, seguimiento de vulnerabilidades sin parche y reporting para el cuadro de mando del sistema.
Windows Server, Linux, virtualización. Active Directory, Azure AD/Entra ID. Microsoft 365, Azure, Google Workspace. Backup y documentación técnica actualizada.
Hardware, software, conectividad, accesos. Peticiones de servicio (altas/bajas/cambios). Soporte remoto y presencial. Sistema de ticketing con clasificación, priorización y SLA.
El componente diferencial. ISO 27001, ENS e ISO 20000 requieren que la operación deje evidencia. IMTS garantiza la documentación que los sistemas de gestión necesitan: registros de incidencias, cambios, parches, backups y configuraciones.
Dedicación periódica acordada, cobertura dentro del horario definido y revisiones preventivas planificadas. La modalidad más habitual para organizaciones sin personal TI interno.
Intervenciones puntuales con tiempos de respuesta acordados. Adecuado para organizaciones con equipo TI que necesitan apoyo en situaciones concretas.
Apoyo al equipo TI interno en proyectos, picos o áreas de especialización. IMTS actúa como extensión, no como sustituto.
Para organizaciones con ISO 20000 o 27001, donde el soporte debe cumplir los niveles de servicio y generar la documentación de evidencia requerida.
Infraestructura, mantenimiento actual, incidencias recurrentes, brechas vs requisitos.
Alcance, modalidad, niveles de servicio, procedimientos y entregables.
Documentación del entorno, accesos, herramientas, ticketing, monitorización.
Ejecución conforme a SLA, registro de actuaciones, reporting periódico.
Análisis del servicio, mejora continua, evolución de la infraestructura.
El compromiso de IMTS no es vender un servicio puntual. Es ser un interlocutor estable y especializado en seguridad, cumplimiento e inteligencia. Quince años acompañando a empresas y organismos públicos lo respaldan.
Le explicamos qué podemos hacer para que funcione con el rigor que su organización necesita. Sin compromiso.